CIUDAD DE MÉXICO — El pasado 3 de septiembre de 2026, el doctor Jorge Alonso participó en el seminario de Moisés y Márgara, donde agradeció a la doctora Silvana Rabinovich la claridad de su análisis. En dicha sesión, Rabinovich mostró cómo figuras bíblicas y la lengua hebrea, una vez secularizadas, fueron puestas al servicio de fines militaristas y de la ocupación de Palestina. La doctora sostuvo que el sionismo instrumentalizó pasajes bíblicos y el hebreo vernáculo con fines bélicos, dotando de connotaciones bíblicas a las incursiones militares en Gaza y Cisjordania; asimismo, señaló que la democracia no puede sostenerse sobre un sistema de dominación colonial, un punto de partida que cuestiona la idea de que Israel sea una excepción liberal en la región. Además, se informó que Rabinovich participa en un colectivo que se ha manifestado contra la política mexicana de mantener relaciones con el Estado de Israel.
El tratamiento de la doctora Silvana Rabinovich devolvió al doctor Jorge Alonso a un texto que él mismo publicó en 1972. En ese escrito, Alonso subrayaba que el capítulo 25 del Levítico anuncia el año jubilar, promulgado para impedir que se ensancharan a un tiempo la pobreza y la riqueza, y para procurar mayor equidad. En aquel entonces, el doctor siguió el hilo de las condenas proféticas a quienes usaban los bienes en beneficio propio y no del bien común, y se preguntaba si convendría promover una propiedad social que respondiera con mayor eficacia a la significación del trabajo humano y al destino universal de los bienes. Asimismo, consideraba la posibilidad de una relación social que brotara de la Biblia hacia el reto de propiciar los valores humanos de justicia, solidaridad y responsabilidad, en el sentido de impulsar la gran utopía social del uso común de los bienes.
Por otra parte, el doctor Jorge Alonso reconoció el trabajo intenso y fecundo del doctor Moisés Garduño y de la doctora Márgara Millán, quienes organizaron, a lo largo de un año, treinta y tres sesiones semanales desde el Seminario de Estudios sobre Palestina de la UNAM, con el aval de la Cátedra bi-institucional Ciesas - Universidad de Guadalajara - Jorge Alonso. Los organizadores han convocado una sesión más, la trigésimo cuarta, para el 10 de septiembre, la cual será la última, dando paso posterior al trabajo de reunir en un libro las aportaciones de este esfuerzo colectivo.
El seminario tuvo cuatro partes: "Historias del tiempo presente", "El genocidio en Gaza y la resistencia palestina", "El genocidio y la dimensión internacional" y "La solidaridad global y el reclamo de lo humano". En este espacio se analizó cómo en Palestina se juega el destino de la humanidad, viendo a Gaza como un laboratorio de armas de una guerra de exterminio. El evento contó con la participación de especialistas en estudios árabes e islámicos de instituciones latinoamericanas, europeas y árabes, articulando las sesiones en torno a un grito solidario: voces contra el genocidio en Gaza.
Dentro del contexto del seminario, se recordó que el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación está reconocido en resoluciones de la Asamblea General de la ONU desde 1974, y fue reafirmado por la Corte Internacional de Justicia en su opinión consultiva de julio de 2024 sobre la ocupación. Los datos verificables sobre el costo humano son abrumadores: el Ministerio de Salud de Gaza —cuyas cifras han sido consideradas creíbles por Naciones Unidas y organizaciones humanitarias— registró casi setenta y un mil palestinos muertos desde el inicio de la ofensiva israelí en octubre de 2023, cifra que no incluye a quienes permanecen bajo los escombros. La destrucción material muestra que un análisis satelital determinó que el ochenta y tres por ciento de las estructuras de la ciudad de Gaza resultaron dañadas o destruidas.
Asimismo, se expuso que Sudáfrica presentó en diciembre de 2023 una demanda contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia por presunta violación de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. La Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU concluyó en septiembre de 2025 que las fuerzas israelíes habían perpetrado cuatro de los cinco actos genocidas tipificados por la Convención, y volvió a determinar en junio de 2026 que se había cometido un genocidio, además de crímenes de guerra y de lesa humanidad contra la niñez.
Se constató que el alto el fuego vigente desde el 10 de octubre de 2025 no ha impedido que el genocidio continúe y se profundice, pues el ejército israelí mató a más de mil palestinos hasta el 20 de junio de 2026, entre ellos 265 niños, lo que representa un promedio cercano a un menor asesinado por cada día de tregua. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos describió, en abril de 2026, un patrón implacable de asesinatos que refleja un desprecio continuo por las vidas palestinas, facilitado por la impunidad.
Finalmente, se destacó que la respuesta social en defensa de Palestina ha sido intensa y múltiple en todo el mundo y en muy diversas instancias, existiendo movilizaciones internacionales constantes contra este exterminio abominable. El texto concluye señalando que es necesario detener este crimen atroz, que quienes lo perpetran deben ser llevados ante las instancias judiciales internacionales, y que este seminario fue un acto no solo académico, sino también, y de manera muy relevante, a favor de la vida.


